El excomisario José Manuel Villarejo ha desatado una tormenta política en España al anunciar que José Luis Rodríguez Zapatero será detenido por las autoridades de Estados Unidos tras la caída del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. En una impactante entrevista en el podcast Génesis 2.24, Villarejo, conocido por sus revelaciones explosivas, afirmó que los servicios de inteligencia le han filtrado información sobre un operativo inminente contra el expresidente socialista.
Según Villarejo, la detención de Maduro, acusado de liderar el cártel de los soles, abrirá la puerta a la acción contra Zapatero, quien ha sido vinculado directamente con el chavismo y el régimen bolivariano. A pesar de haberse presentado como mediador en la crisis venezolana, su cercanía con Maduro ha suscitado sospechas y críticas. Las declaraciones de Villarejo han provocado un sismo en el panorama político, con la izquierda acusándolo de difundir teorías conspirativas para debilitar al Partido Socialista.
Sin embargo, los detractores de Zapatero ven en estas afirmaciones una confirmación de sus peores temores: sus viajes a Caracas han estado marcados por oscuros intereses y amistades peligrosas. Hasta el momento, ni Zapatero ni el Partido Socialista han respondido a estas incendiarias acusaciones, lo que ha alimentado aún más las especulaciones. La falta de respuesta del expresidente deja al descubierto una de las cuestiones más incómodas de su legado político.
Mientras tanto, el gobierno ha optado por mantener distancia, consciente de que esta polémica podría manchar nuevamente la imagen del partido. Villarejo ha reabierto un viejo debate sobre los lazos de Zapatero con un régimen acusado por la DEA de narcotráfico internacional. La incertidumbre crece y la presión se intensifica: ¿será este el fin del silencio del expresidente? La espera por respuestas se siente en el aire.